La luciérnaga que no encontraba su luz propia.
Y se levantó la luciérnaga, como siempre tarde, tenía cosas que hacer, trabajo, descanso, descanso, trabajo, trabajo en descanso y descanso en trabajo.
Al llegar a su casa, se dio cuenta que no traía consigo su luz. Asustada decidió recorrer el mismo camino, que usó para ver si la encontraba.
¿Qué sería de una Luciérnaga sin su luz? Pensaba la pobre.

Exhausta, dejó de buscar. Cansada, dejó de pensar. Triste dejó de soñar. Desesperada, resignada.
A veces uno se aferra mucho a las cosas que definen lo que somos, porque, sin esa ‘’cosa’’ que nos diferencia de todos, seriamos iguales. Y la monotonía e igualdad (aunque algunos sociólogos piensan que no hay) es algo que repugna a cualquier ser vivo.
Salió al parque… se sentó y lloró y lloró… lloró horas...
Los animales, que parecían hasta ese entonces menos animales que el propio hombre, acudieron para ver qué le sucedía… le preguntaban ‘’¿Qué le pasa a usted?’’ Y ella contentaba ‘’¿Perdí mi luz… y, qué es de una luciérnaga sin su luz, qué sería?’’. Los animales al oír tal respuesta, ofrecían su apoyo, y se iban…
Y a lo lejos se oían las carcajadas de los animales. Diciendo entre risas… ‘’Pobre hormiga se cree luciérnaga….’’
-fin-
:O
ResponderEliminarpobrecita
me gusto, me gusto
Cuidate mucho
byE